Conversatorio «Ayacucho – Pasado, presente y Futuro: A propósito del Acuerdo Nacional como Instrumento de Ciudadanía»

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10 de junio de 2008 

Se realizó en el Centro Cultural de la Universidad San Cristóbal de Huamanga, con la participación de los señores Severino Castillo, miembro del Patronato Regional; Jeffrey Gamarra, profesor de la Universidad San Cristóbal de Huamanga; Max Hernández, Secretario Técnico del Acuerdo Nacional; y Antonio Zapata, profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

La conversación giró en torno a aquellos elementos del pasado ayacuchano que mantienen su importancia en el presente y que permitirían consensuar proyectos de desarrollo, como por ejemplo Wari, primera ciudad del mundo prehispánico, que actualmente se encuentra enterrada. Al respecto manifestaron que es fácil imaginar que si el Proyecto Pro-Wari, a cargo del señor Luis Lumbreras, pone en valor este monumento histórico se convertiría en un núcleo de identidad para Ayacucho y el país, y en un atractivo turístico que mejore la calidad de vida de la población. El panel insistió en el importante rol que juega la cultura en el pasado, presente y futuro de Ayacucho.

El segundo tema en Ayacucho es la artesanía, actividad que viene desde la época colonial y que está en constante crecimiento, da valor agregado y está relacionada al turismo. Se precisó que actualmente se han constituido mesas técnicas y se están promoviendo cadenas productivas para llegar a mercados internacionales. Asimismo, se ha dinamizado la producción de hojalatería, piedra de huamanga y textiles, cuya exportación vincula a Ayacucho con el mundo.
Otro elemento del pasado ayacuchano a tomarse en cuenta es la violencia terrorista vivida en la década de los 80. Se señaló que donde ha habido guerra es donde mejor se aprende la paz. Por tanto, se propuso que la Universidad San Cristóbal de Huamanga debería evaluar la posibilidad de ofrecer estudios especializados en cultura de paz y promoción de derechos humanos. De esta manera, se buscaría que la dolorosa experiencia vivida lleve a entender la importancia de la paz y fortalezca a Ayacucho como ciudad universitaria, dándole importancia intelectual y económica

Finalmente, se planteó que para llevar adelante estas iniciativas se necesita una élite política comprometida y con visión de futuro.