Acuerdo Nacional y consensos regionales

Rafael Roncagliolo, Ministro de Relaciones Exteriores

El año 2012 será recordado, entre otros motivos, por las presentaciones orales del Perú y Chile ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya. La difusión dada a tales presentaciones y el excelente desempeño de los medios de comunicación en dicha difusión han hecho evidentes y contundentes las razones que asisten al Perú en su demanda. Hemos presentado un verdadero ejemplo de argumentación jurídica y de sobriedad, lo que nos ha llenado a todos de legítimo orgullo nacional. Como lo han señalado diversos analistas chilenos, se ha entendido, quizás por fin, que los peruanos estamos actuando por un convencimiento de justicia y no por ningún resentimiento, revanchismo o irredentismo.

El tema del límite marítimo es, de hecho, un tema nuevo, al que el conjunto de los países del mundo se ha abocado recién en los últimos años. Era, pues, una asignatura pendiente que no puedo resolverse, como hubiera querido el Perú, por la negociación bilateral. Con lo que estamos dando al mundo un ejemplo de conducta civilizada, enteramente ajena a las barbaries del pasado regional remoto. Ello motiva dos reflexiones.

La primera reflexión se refiere a la concertación nacional. El impulso decisivo que el presidente Humala le ha dado a este proceso, QUE ÉL HA LIDERADO PERSONALMENTE, CON dedicación sin precedentes, ha estado marcado por la continuidad de una política de Estado sostenida por tres gobiernos sucesivos y por la más amplia convergencia nacional. Lo evidencian el papal del Congreso y los partidos políticos, las organizaciones empresariales y sindicales, los intelectuales y dirigentes sociales. La incorporación al equipo, en varias instancias, de los cancilleres de los últimos gobiernos, todos ellos expertos en el tema, y el excelente trabajo realizado en conjunto, demuestran que estamos ante una genuina concertación. En estas jornadas se ha revivido el espíritu que animó, hace diez años, la formulación de las políticas de Estado del Acuerdo Nacional. Un espíritu que demuestra nuestra capacidad para lograr los objetivos que nos trazamos como nación.

La segunda reflexión se refiere al lugar central de la integración latinoamericana en la política exterior del presidente Humala. Tanto el Perú como Chile hemos querido proporcionarle a este tiempo de controversia jurídica un clima adecuado, como se ha expresado, por ejemplo, en la exitosa tarea de desminado humanitario en un fragmento de la frontera común. Ello corresponde al convencimiento que tenemos los peruanos de que “solos podemos avanzar más rápido pero juntos llegaremos mejor y más lejos”, como ha dicho el presidente Humala, y ha sido repetido por varios presidentes latinoamericanos.

Por eso, el Perú aspira a desarrollar su competitividad como país en el marco de un compromiso activo con la mayor competitividad regional, lo que es crucial en esta hora de crisis en que América Latina se juega una oportunidad histórica. Aspiramos a alcanzar un protagonismo en la escena mundial de los próximos cincuenta años que ninguno de nuestros países por separado podría lograr. Ello nos obliga a integrarnos sin exclusiones de ninguna naturaleza. Y sin falsos dilemas. Nos interesan simultáneamente la Unasur y la Alianza del Pacífico. Unasur constituye nuestro vecindario inmediato y primordial. La Alianza es, de modo complementario, un proyecto al servicio de la región. Y por eso nos ha parecido tan estimulante que, primero el Uruguay y ahora el Mercosur, hayan solicitado incorporarse como observadores a la Alianza. La política exterior del Perú es una política de búsqueda de consensos, no de enfrentamientos entre países hermanos ni bloques antagónicos. Testimonio de ello son nuestra relación ejemplar con el Ecuador y los acuerdos de zonas francas para Bolivia en Ilo que esperamos sean pronto aprobados por el Congreso de la República. A esta diáfana concepción corresponde también nuestra firme voluntad de cooperación e integración con Chile. Se trata, en suma, de poner nuestra propia experiencia del Acuerdo Nacional al servicio de genuinos y creativos consensos regionales.

Fuente: Diario El Comercio – OPINIÓN
Fecha: Domingo 6 de enero de 2013